Saber decir que no se conoce como asertividad; que es una forma de comunicación.
La comunicación se define como la manera en la que se transmite un mensaje de un emisor a un receptor; al hablar de asertividad incluimos la actitud del emisor en esa comunicación, ya que es la forma en la que una persona expresa sus opiniones desde el respeto hacia el otro, de una forma simple, clara y pausada. La asertividad es una valiosa habilidad social que se asocia con la inteligencia emocional y con la capacidad de comunicarse de manera armoniosa y eficaz.
La comunicación asertiva implica decir aquello que sentimos o pensamos desde una perspectiva empática sin recurrir a la agresividad, la pasividad o la docilidad.
Por ello la comunicación asertiva se basa en el equilibrio: exponemos de manera clara y objetiva nuestro punto de vista, deseos o sentimientos, siendo honestos y respetando a la otra persona, sin menospreciar u ofender a la otra persona o a sus ideales, creencias u opiniones. De esta manera se evitan errores frecuentes en la comunicación tales como los ataques personales o los reproches, y se da mayor importancia a la expresión de sentimientos en primera persona.
La conducta asertiva se aprende y se adquiere con la práctica, nadie nace aprendido aunque algunas personas tienen mayor predisposición natural que otras. Es importante que seamos capaces de practicar la asertividad puesto que nos permite tener una mayor seguridad en nosotros mismos y el ambiente que nos rodea, lo que mejora el autoestima, el conocimiento de uno mismo y la inteligencia emocional propia. Además mejora el bienestar y la calidad de vida y ayuda a la resolución de conflictos y a evitar la sobredimensión de los problemas debido a la ocultación de las necesidades y emociones propias.
Dentro de la asertividad podemos distinguir dos tipos principales:
Asertividad positiva: consiste en expresar afecto y aprecio por otras personas. Implica la capacidad de darse cuenta de lo bueno y valioso que tienen los demás y, habiéndose dado cuenta de ello, está dispuesto a reconocerlo valioso y a comunicarlo de manera verbal o no verbal.
Asertividad negativa: consiste en expresar acuerdo con la crítica recibida haciendo ver la propia voluntad de corregir el error y demostrando que no hay que darle a nuestra acción más importancia de la debida. Con ello reducimos la agresividad de nuestros críticos y fortalecemos nuestra autoestima.
Por todo ello debemos tener claro que es muy importante aprender a decir que no puesto que, sino, perderíamos el control de nuestras vidas. Las personas que no aprenden a decir que no a menudo suelen presentar ansiedad o trastornos del sueño.