TRASTORNOS ADICTIVOS

Los trastornos adictivos son un conjunto de enfermedades en las que la persona padece la necesidad subjetiva de autoadministrarse una determinada sustancia o actividad, creando una dependencia hacia la misma.

Los trastornos adictivos se entienden como patrones desadaptativos de comportamiento que provocan un trastorno físico, psíquico o de ambos tipos, por abuso de una sustancia o de una conducta determinada, creando así una dependencia que afecta negativamente a la salud física y mental y al ámbito social de la persona.

Las adicciones se pueden dividir en dos grandes grupos:

ADICCIONES A SUSTANCIAS

Las drogas son sustancias químicas, que actúa sobre el sistema nervioso central y producen un efecto reforzador de esa conducta, lo que conduce a la repetición de su consumo.

Las sustancias adictivas actúan en los sistemas de recompensa cerebral, el aprendizaje y la memoria; su consumo continuado en el tiempo produce cambios en las conexiones y vías neuronales, lo que da lugar a cambios en el funcionamiento del cerebro.

El consumo crónico de estas sustancias genera en la persona un “estado de necesidad” que hace que la administración de esta sustancia sea prioritaria frente a otros intereses, aficiones u obligaciones, y a su vez provoca también un deterioro progresivo de la capacidad de autocontrol sobre su autoadministración.

Las sustancias adictivas se pueden clasificar de varias maneras, la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó las drogas que pueden generar dependencia agrupando las que tienen efectos análogos e inducen pautas de comportamiento similares en los usuarios:

  • ALCOHOL Y BARBITÚRICOS
  • ANFETAMINAS
  • CANNABIS (MARIHUANA, HACHÍS)
  • COCAÍNA
  • ALUCINÓGENOS (LSD y similares)
  • OPIÁCEOS
  • DISOLVENTES VOLÁTILES (pegamentos, productos industriales)
  • TABACO

ADICCIONES COMPORTAMENTALES

En ellas el sujeto no consume una determinada sustancia, sino que realiza de manera compulsiva una determinada actividad:

El juego como actividad general desempeña un papel importante en el sujeto humano (tanto en el niño como en el adulto). Es un proceso que permite el aprendizaje de múltiples conductas, con altas probabilidades de éxito y motivación. Sirve para entretener y disfrutar determinados períodos de tiempo. Se pueden distinguir 2 tipos de conductas de juego:

  • El juego como entretenimiento o pasatiempo (aquí no hay intervención del dinero).
  • El juego como procedimiento donde se arriesga algún bien, se consigue o se pierde dinero u otro tipo de ganancias.

Es este segundo tipo de juego el que ha facilitado la aparición de conductas problemáticas conocidas como adicción al juego, juego patológico o ludopatía.

El juego patológico es una enfermedad adictiva en la que el sujeto es empujado por un incontrolable impulso de jugar. El impulso persiste y progresa en intensidad y urgencia consumiendo cada vez más tiempo, energía y recursos emocionales y materiales del individuo.

Es una de las adicciones comportamentales más frecuentes. Se caracteriza por el deseo irresistible por comprar algo sin que exista una necesidad real de tal objeto.

Se pueden identificar cuatro fases distintas de la compra compulsiva:

  • ANTICIPACIÓN: pensamientos, impulsos o preocupaciones sobre un artículo específico, o sobre el acto de la compra.
  • PREPARACIÓN: decisiones sobre cuándo y dónde ir, también se investiga sobre los productos a comprar o sobre las nuevas tendencias.
  • COMPRA PROPIAMENTE DICHA: experiencia de compra real, que muchos individuos describen como muy placentera.
  • GASTO: una vez realizado el pago de la compra, a menudo la persona experimenta una sensación de decepción o desilusión con uno mismo.

Existen diversos tipos de adicciones comportamentales relacionadas directamente con la necesidad obsesiva de estar conectados a internet. La adicción a las pantallas incluye también los videojuegos, el teléfono móvil e internet en sus diversas modalidades (juegos en línea, cibersexo y redes sociales). Es una adicción real, frecuente, preocupante y globalizada. El abuso afecta la salud física (posturas, visión) y psíquica (ansiedad, impulsividad, abstinencia).

En la práctica clínica es difícil de detectar puesto que las personas afectadas suelen minimizar sus rutinas y las horas que pasan en internet y no creen que puedan tener una adicción.

La adicción al trabajo se define como la implicación excesiva y progresiva de la persona en su actividad laboral, sin control ni límite, y abandono de otras actividades no laborales que antes realizaba. Este exceso de implicación no se explica por necesidades laborales objetivas, sino por necesidad psicológica de la persona afectada. La persona afectada suele negar el problema, evidenciando una distorsión en la apreciación de la realidad apoyada a menudo por el consenso social, ya que el trabajo intenso en general está bien visto, escapando a los observadores su carácter patológico. No toda dedicación intensa al trabajo es adicción. Puede haber personas que trabajan mucho pero que saben desconectarse en su tiempo libre.

ESTADIOS DE CAMBIO EN LA DEPENDENCIA DE SUSTANCIAS

En el proceso del tratamiento de los trastornos adictivos se pueden distinguir diferentes etapas evolutivas. El Modelo Transteórico de Cambio de Prochaska y DiClemente (1982) propone cinco estadios a través de los que evoluciona la drogodependencia:

ESTADIO DE PRECONTEMPLACIÓN: Los pacientes no consideran que tengan ningún problema y no creen necesario tener que realizar ningún cambio o tratamiento. Se suele producir cuando los pacientes son llevados a consulta contra su propia voluntad por familiares o autoridades.

ESTADIO DE CONTEMPLACIÓN: En esta etapa los pacientes se percatan (contemplan) de la existencia en sus vidas de problemas relacionados con el consumo de alcohol y se plantean de forma sería el tomar cartas en el asunto, aunque realmente aún no han realizado ninguna acción al respecto.

ESTADIO DE PREPARACIÓN Y ESTADIO DE ACCIÓN: Nos encontramos con pacientes que están decididos a llevar a cabo acciones encaminadas a disminuir su dependencia al alcohol. Son pacientes que solicitan ser tratados porque reconocen tener un problema al respecto. Es en el estadio de acción cuando el paciente alcanza por completo la consciencia de enfermedad y el objetivo de abandonar el consumo está consolidado.

ESTADIO DE MANTENIMIENTO: Decimos que un paciente con dependencia al alcohol se encuentra en etapa de mantenimiento cuando se han alcanzado 6 meses o más de abstinencia en el consumo de alcohol. El alcoholismo es una enfermedad de curso crónico en la que siempre está presente el riesgo de recaídas o consumos puntuales tras una etapa de mantenimiento.

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