TRASTORNOS PSICÓTICOS

La esquizofrenia es una enfermedad que afecta a la persona produciendo el deterioro de sus capacidades en diversos aspectos psicológicos, como el pensamiento, la percepción, las emociones o la voluntad.

Una de las principales características relacionadas con los síntomas de esta patología es que la mayoría de los síntomas son subjetivos, es decir, sólo el paciente los experimenta, por lo que no pueden comprobarse mediante pruebas complementarias.

Actualmente los síntomas que se presentan en la esquizofrenia se dividen los síntomas en dos grandes grupos:

Alucinaciones: las alucinaciones son experiencias sensoriales que se originan dentro del cerebro; las alucinaciones son causadas por la enfermedad pero la persona lo vive como si fueran reales. Se dan a través de los órganos de los sentidos y por ello hay diferentes tipos: auditivas, táctiles o cenestésicas, olfativas, gustativas o visuales.

Ideas delirantes: son creencias falsas y persistentes, constantes, no fluctuantes que la persona cree que son reales incluso aunque haya pruebas de lo contrario.

Trastornos del pensamiento: debido al deterioro de la función cerebral, el pensamiento lógico de muchos pacientes está deteriorado si se compara con el que tenían antes de su enfermedad. Sus pensamientos y su lenguaje están alterados.

Trastorno de la percepción sobre sí mismo: A menudo, el paciente tiene una percepción distorsionada de sí mismo. La distinción entre él mismo y lo que le rodea puede ser borrosa, por ello, pueden creer que los demás pueden saber lo que piensa o por el contrario, creen adivinar lo que otros piensan.

Falta de energía y motivación: es un síntoma negativo frecuente. Muchas personas pierden su entusiasmo normal, su energía y su interés por lo que les rodea, siendo debido al curso de la enfermedad y no a que las personas no pongan de su parte en la recuperación.

Trastornos emocionales: la persona pierde la capacidad de experimentar placer y no puede sentir emociones normales como lo hacía con anterioridad. La afectividad se va empobreciendo y puede llegar a la ausencia de sentimientos.

Retraimiento social: la persona puede reducir sus contactos con otras personas al mínimo e, incluso, con sus amigos y familiares. Debe evaluarse a cada paciente por separado para saber si este rechazo al contacto con otras personas es expresión de un mecanismo de defensa contra la hipersensibilidad asociada a la enfermedad, o si bien el paciente debe de ser animado a tratar de romper su aislamiento social.

Además de la esquizofrenia, dentro del espectro de los trastornos psicóticos nos encontramos, entre otras, con:

El trastorno delirante, también conocido como paranoia, se caracteriza porque el paciente tiene una o varias ideas delirantes y está convencido de que son ciertas.

Es un trastorno mental que se caracteriza por episodios recurrentes de un trastorno del estado de ánimo(depresivo o bipolar) que cursan en todos los casos con síntomas psicóticos severos.1​ Puede incluir distorsiones en la percepción alternados con o simultáneos con episodios maníacos o depresivos.

El trastorno psicótico compartido es un síndrome psiquiátrico en el que un síntoma de psicosis es transmitida de un individuo a otro. Se desconoce la causa exacta de este trastorno psicótico; sin embargo, es posible que el estrés y el aislamiento social jueguen un papel importante en su desarrollo.

Este tipo de trastorno psicótico se caracteriza por ser provocado por la intoxicación debido al uso drogas o fármacos. Los síntomas por lo general aparecen rápidamente y duran poco tiempo. Algunas sustancias que provocan este trastorno pueden ser: la marihuana, el alcohol, la cocaína, las anfetaminas, inhalantes alucinógenos, el MDMA, los opiáceos, los sedantes, los hipnóticos y los ansiolíticos.

El trastorno psicótico debido a enfermedad médica ocurre cuando los síntomas de dicho trastorno son el resultado de enfermedades que afectan a la función del cerebro (por ejemplo, un tumor cerebral) o a las hormonas tioideas2, entre otros muchos ejemplos.

Call Now Button