¿Qué es el duelo?

El duelo es el proceso de elaboración de una pérdida. Básicamente consiste en la asimilación y aceptación de una situación dolorosa para poder adaptarnos a la nueva situación. Aunque se suele utilizar de manera más extendida a las pérdidas por fallecimiento, también se aplica a las situaciones de pérdida como ruptura de pareja, pérdidas laborales, pérdida de la salud…

La palabra duelo significa “dolor” por lo que el proceso de duelo será un paso a través del dolor pues tenemos que asimilar, ordenar y experimentar los sentimientos que, aunque los queramos evitar, son los que nos van a llevar a la aceptación de esta pérdida.

Aparentemente en nuestra sociedad actual no hay hueco para el dolor, la tristeza, la pena o las emociones de sufrimiento. No son emociones negativas puesto que todas las emociones son necesarias, aunque algunas sean más agradables que otras, pero todas tienen una función en nuestra vida y en nuestro equilibrio emocional.

Existe un tipo de dolor que no es negativo, pese a que no lo pasemos bien mientras lo estamos sintiendo. Tiene una función en nosotros, y por ello no es negativo. Es necesario que logremos afrontar, sentir y vivir algunas situaciones, para poder enfrentarlas y de esta manera asimilarlos, aceptarlos y pasar página.

Cuando tenemos como meta estar bien a medio o largo plazo (pues cuando hablamos de pérdidas importantes no podemos ponernos metas a corto plazo), tenemos que aprovechar la función que tienen estas emociones negativas: nos sirven para ordenar los sentimientos, ponerles un nombre y entender por qué están ahí y no desaparecen en unos días. Y sobre todo, aprender a aceptar que si están ahí es porque son necesarios y que asimilándolos, sintiéndolos y aceptándolos como son estamos dando los pasos correctos para atravesar esta etapa de dolor y salir de ella con un gran crecimiento personal puesto que nos conducirá a un lugar libre de angustia y de malestar.

El proceso de duelo consta de varias fases, que son algo diferentes dependiendo de si la pérdida es por fallecimiento, por ruptura amorosa, por ruptura de una relación de amistad, por una enfermedad crónica… Y hemos de tener en cuenta que cada persona es especial y única, y por ello cada proceso de duelo será único y depende de múltiples factores como puede ser el tipo de duelo, si era algo previsible o no, el grado de afinidad con la otra persona, si ha sido por accidente… además de las características individuales de la persona y sus recursos personales y redes de soporte (afectivo, laboral, económico…).

Fases del duelo:

  1. Estado de shock
  2. Negación (incredulidad)
  3. Tristeza (se evidencia el dolor de la pérdida)
  4. Culpa (pensamientos de que no se ha hecho algo bien)
  5. Rabia (injusticia)
  6. Nostalgia (echar de menos)
  7. Aceptación (ya no duele tanto)

No todas las personas pasan por todas las etapas de duelo ni tampoco todas las personas siguen el mismo orden, y no se puede prever un tiempo específico de duración de cada fase puesto que, como hemos visto, esto depende de las características de la persona.

Como hemos visto el dolor del proceso de duelo es algo normal y necesario para recuperar nuestro equilibrio emocional mientras nos adaptamos a una nueva situación. Sin embargo, hay personas que no son capaces de elaborar estas pérdidas de manera correcta y por ello nos encontramos ante varios tipos de duelo patológico. Entre ellas destacamos:

Duelo bloqueado: la persona niega la realidad de la pérdida, por ello hay una negación del trabajo de duelo y un bloqueo emocional.

Duelo patológico: la intensidad o el mantenimiento de los síntomas hace que uno o varios miembros de la familia detengan sus rutinas habituales.

Duelo ausente: no aparece la reacción emocional y la persona actúa como si no hubiera ocurrido nada.

Duelo inhibido: existe una incapacidad de la persona para expresar el dolor por la pérdida sufrida.

Cuando el duelo se complica puede dar lugar a síntomas de ansiedad o puede causar trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo, trastornos del sueño, pensamientos suicidas y enfermedades físicas.

Read More

Cannabis y medios de información: opinión

cannabis-tabaco maria robles

Hoy escribo este post porque me ha llamado mucho la atención cómo se ha presentado en algunos medios de comunicación la noticia sobre un estudio científico sobre el consumo de tabaco en los jóvenes, recogiendo también el uso de cannabis y otras drogas.
La noticia se presenta como “cinco dosis de cannabis son suficientes para desarrollar problemas de salud mental”, basándose en la noticia publicada en el diario británico The Sun.
El citado estudio fue realizado en Finlandia, se siguió a personas de entre 15 y 30 años con el objetivo de investigar la asociación entre el nivel de consumo diario de tabaco en adolescentes y el desarrollo de trastornos psicóticos en la edad adulta. Los investigadores utilizaron el Estudio de cohorte de nacimiento del norte de Finlandia (NFBC) en 1986, que es un estudio de 9.432 niños nacidos en 2 provincias del norte de Finlandia.
De estas personas, 7.344 niños participaron en el seguimiento en 2001-2002 cuando tenían 15-16 años y se les preguntó sobre el uso de sustancias. Se les pasó un cuestionario con una serie de preguntas entre las que se preguntaba sobre sus hábitos de fumar, el consumo de alcohol y el uso ilegal de sustancias. A los participantes se les preguntó “¿Alguna vez has usado marihuana o hachís?” y se les dieron las siguientes opciones: “Nunca”, “una vez”, “2-4 veces”, “5 veces o más” y “regularmente”. También se les pidió que completaran un cuestionario de autorreporte sobre los síntomas que podrían ser sugestivos de padecer un trastorno psicótico.
Por ejemplo, se les preguntó si habían experimentado sentimientos de que algo extraño les estaba ocurriendo a ellos o al entorno, o si habían sentido que estaban siendo seguidos o influenciados de una manera especial… La muestra final incluyó a 6.534 personas y se comprobó si habían padecido algún trastorno psicótico mediante los registros nacionales.
De todos los 6.534 individuos, 375 reportaron haber consumido cannabis en la adolescencia y 66 de ellos (1% de la muestra total) habían usado cannabis más de 5 veces. Los fumadores diarios eran más propensos a usar cannabis (22%) en comparación con los fumadores no diarios (3%). En el análisis estadístico se realizó un ajuste completo para los primeros síntomas de psicosis, tabaquismo / alcoholismo y antecedentes de psicosis en los padres, y se observó que el riesgo de psicosis en la edad adulta solo aumentó entre los 66 individuos que habían consumido cannabis 5 o más veces en la adolescencia.
Si citamos, literalmente, la conclusión de los autores del artículo en relación a este resultado podemos observar como en ningún momento se hace una afirmación tan rotunda y categórica como nos habían introducido en el titular de la noticia:
“El consumo de cannabis a la edad de 15-16 años se asoció con el diagnóstico posterior de psicosis, y esto fue evidente en el grupo con mayor consumo de cannabis, incluso después de controlar los síntomas prodrómicos basales, el tabaquismo diario, el consumo frecuente de alcohol y de otras sustancias y la psicosis parental. Encontramos un efecto dosis-respuesta que sugiere que el uso más frecuente de cannabis se asocia con un mayor riesgo de psicosis”.
Se deben tener en cuenta las limitaciones de este estudio en el que la información sobre el consumo de alcohol, tabaco, cannabis y otras sustancias fue autorreportado y no se comprobó mediante análisis de orina la veracidad de estas informaciones, además también de poder estar sujetas a sesgos de memoria. Por otro lado, el porcentaje de la muestra en el que se ha visto esta asociación es pequeño como para poder extrapolarlo a la población general.
Y lo más importante del artículo que en ningún sitio aparece reflejado: el objetivo era comprobar la relación entre el uso de tabaco en la adolescencia y el posterior desarrollo de psicosis y los investigadores hallaron que el consumo de tabaco en la adolescencia podría estar relacionado con el desarrollo posterior de psicosis, y esta asociación es más fuerte cuanto antes se empiece a fumar y también cuanto más tabaco se consuma.
En mi opinión se debe concienciar a la población sobre los riesgos del consumo de cannabis en la adolescencia debido a la baja percepción del riesgo que existe aún a día de hoy en nuestro país, pero debería hacerse de forma correcta y sensata, sin caer en el sensacionalismo y la manipulación o la información sesgada.
La información que se da en los medios de comunicación debe haber sido procesada previamente y si se cita una fuente, debería verificarse si es correcto lo que se explica en esa fuente, y cuando se basa la noticia en un estudio en concreto, debería enlazarse dicho artículo o al menos citarse para que los lectores pudiera leerlo y tener la información al completo.

Os dejo los links donde se puede ver esta noticia en los medios españoles:

El estudio lo podéis descargar aquí.

Read More

¿Qué es el Chemsex?

maria-robles-chemsex

¿Qué es el Chemsex?

ChemSex o sexo químico se define como el uso de sustancias químicas para mantener relaciones sexuales. Es un tipo de conducta sexual que suele ser más frecuente en hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres y en contexto de fiesta.
Estas sustancias químicas utilizadas suelen ser drogas ilegales y fármacos aprobados para el tratamiento de la disfunción sexual masculina, tales como el sildenafilo (Viagra). Dentro de las drogas ilegales nos encontramos: cocaína, ketamina y las denominadas Nuevas Drogas Psicoactivas, que son aquellas sustancias de abuso, ya sea en forma pura o en preparado, que no son controladas por la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes ni por el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971, pero que pueden suponer una amenaza para la salud pública; entre ellas, por su implicación en el chemsex destacan: mefedrona, GHB/GBL, MDMA, metanfetamina de cristal (“Tina“) …
Estas drogas a menudo se toman en combinación y comúnmente se asocian con sesiones sexuales que ocurren durante largos períodos de tiempo, que a veces implican a un gran número de parejas sexuales.
Estas sustancias se utilizan en el chemsex porque tienen efectos estimulantes (aumentan los niveles de actividad cognitiva y motriz, incrementan la vigilia, el estado de alerta y mejoran la atención, disminuyendo así la sensación de cansancio o hambre) y entactógenos (favorecen el entendimiento con la otra persona ya que producen sentimientos de empatía, amor y cercanía) por lo que facilitan el entendimiento durante las relaciones sexuales y permite mantenerlas durante más tiempo de lo usual.

¿Qué riesgos implica el Chemsex?

Entre los riesgos más importantes de este tipo de prácticas destacan:

– los efectos derivados del consumo de los fármacos / drogas: El consumo de este tipo de sustancias con usos recreativos constituye un riesgo en sí mismo para la salud de los consumidores, incrementado por la inexistencia de un antídoto específico para ninguna de ellas, por lo que en caso de intoxicación / pérdida de conocimiento (sobre todo por sobredosis de GHB), se utilizan drogas estimulantes para intentar revertir los efectos, incrementando aún más, los riesgos para la salud. Además, al ser drogas de reciente aparición en el mercado han sido poco estudiadas y se sabe muy poco acerca de su toxicidad y problemas derivados de su consumo a largo plazo.
incremento del riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual: El uso de drogas para mantener relaciones sexuales implica pérdida de la capacidad de autcontrol en muchas ocasiones, por lo que se llevan a cabo prácticas sexuales de riesgo y sin protección, lo que favorece la transmisión de enfermedades infecciones tales como el VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) o el VHC (Virus de la Hepatitis C).
interacción de las drogas con los tratamientos antirretrovirales (fármacos utilizados para el tratamiento del VIH): se ha descrito en la literatura que algunos de los fármacos apra el VIH, como los inhibidores de la proteasa, pueden aumentar los niveles de GHB. Además algunos fármacos que interaccionan con estas sustancias debido a que se metabolizan por las mismas vías.
Es importante destacar la baja percepción del riesgo de este tipo de conductas entre los usuarios de estas prácticas sexuales, lo que contrasta con la percepción de una elevada disponibilidad de estas sustancias y de eventos donde se llevan a cabo estas conductas, favorecido en gran medida por las nuevas tecnologías.

¿Qué es importante tener en cuenta?

Por ello hay que tener en cuenta la importancia del papel de internet y las nuevas tecnologías móviles, que favorecen la inmediatez de las demandas de los usuarios favoreciendo así las recompensas rápidas.
Por todo ello es prioritario el diagnóstico precoz de este tipo de conductas adictivas y recreacionales para un correcto abordaje y tratamiento.
Read More
Call Now Button