El duelo es el proceso de elaboración de una pérdida. Básicamente consiste en la asimilación y aceptación de una situación dolorosa para poder adaptarnos a la nueva situación. Aunque se suele utilizar de manera más extendida a las pérdidas por fallecimiento, también se aplica a las situaciones de pérdida como ruptura de pareja, pérdidas laborales, pérdida de la salud…

La palabra duelo significa “dolor” por lo que el proceso de duelo será un paso a través del dolor pues tenemos que asimilar, ordenar y experimentar los sentimientos que, aunque los queramos evitar, son los que nos van a llevar a la aceptación de esta pérdida.

Aparentemente en nuestra sociedad actual no hay hueco para el dolor, la tristeza, la pena o las emociones de sufrimiento. No son emociones negativas puesto que todas las emociones son necesarias, aunque algunas sean más agradables que otras, pero todas tienen una función en nuestra vida y en nuestro equilibrio emocional.

Existe un tipo de dolor que no es negativo, pese a que no lo pasemos bien mientras lo estamos sintiendo. Tiene una función en nosotros, y por ello no es negativo. Es necesario que logremos afrontar, sentir y vivir algunas situaciones, para poder enfrentarlas y de esta manera asimilarlos, aceptarlos y pasar página.

Cuando tenemos como meta estar bien a medio o largo plazo (pues cuando hablamos de pérdidas importantes no podemos ponernos metas a corto plazo), tenemos que aprovechar la función que tienen estas emociones negativas: nos sirven para ordenar los sentimientos, ponerles un nombre y entender por qué están ahí y no desaparecen en unos días. Y sobre todo, aprender a aceptar que si están ahí es porque son necesarios y que asimilándolos, sintiéndolos y aceptándolos como son estamos dando los pasos correctos para atravesar esta etapa de dolor y salir de ella con un gran crecimiento personal puesto que nos conducirá a un lugar libre de angustia y de malestar.

El proceso de duelo consta de varias fases, que son algo diferentes dependiendo de si la pérdida es por fallecimiento, por ruptura amorosa, por ruptura de una relación de amistad, por una enfermedad crónica… Y hemos de tener en cuenta que cada persona es especial y única, y por ello cada proceso de duelo será único y depende de múltiples factores como puede ser el tipo de duelo, si era algo previsible o no, el grado de afinidad con la otra persona, si ha sido por accidente… además de las características individuales de la persona y sus recursos personales y redes de soporte (afectivo, laboral, económico…).

Fases del duelo:

  1. Estado de shock
  2. Negación (incredulidad)
  3. Tristeza (se evidencia el dolor de la pérdida)
  4. Culpa (pensamientos de que no se ha hecho algo bien)
  5. Rabia (injusticia)
  6. Nostalgia (echar de menos)
  7. Aceptación (ya no duele tanto)

No todas las personas pasan por todas las etapas de duelo ni tampoco todas las personas siguen el mismo orden, y no se puede prever un tiempo específico de duración de cada fase puesto que, como hemos visto, esto depende de las características de la persona.

Como hemos visto el dolor del proceso de duelo es algo normal y necesario para recuperar nuestro equilibrio emocional mientras nos adaptamos a una nueva situación. Sin embargo, hay personas que no son capaces de elaborar estas pérdidas de manera correcta y por ello nos encontramos ante varios tipos de duelo patológico. Entre ellas destacamos:

Duelo bloqueado: la persona niega la realidad de la pérdida, por ello hay una negación del trabajo de duelo y un bloqueo emocional.

Duelo patológico: la intensidad o el mantenimiento de los síntomas hace que uno o varios miembros de la familia detengan sus rutinas habituales.

Duelo ausente: no aparece la reacción emocional y la persona actúa como si no hubiera ocurrido nada.

Duelo inhibido: existe una incapacidad de la persona para expresar el dolor por la pérdida sufrida.

Cuando el duelo se complica puede dar lugar a síntomas de ansiedad o puede causar trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo, trastornos del sueño, pensamientos suicidas y enfermedades físicas.




maria robles psiquiatra barcelona

Dra María Robles Martínez

Médico Psiquiatra

Consulta psiquiatría privada en Barcelona

Especialista en urgencias psiquiátricas, adicciones y patología dual.

www.mariarobles.es