María Robles TDAH

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno del desarrollo neurológico que afecta a millones de niños y que a menudo persiste en la edad adulta (APA, 2014).

En la actualidad, se distinguen 3 tipos de este trastorno: uno con predominio de déficit de atención, otro en el que predomina la impulsividad-hiperactividad y un tercero que combina ambos síntomas.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad interfiere en el adecuado funcionamiento académico y social del niño y en el laboral en el caso de los adultos.

La prevalencia del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), a nivel global, es del 4,4% en adultos, de 18 a 44 años (Cutler, 2022). La mayoría de diagnósticos se realizan en niños y niñas de 6 a 12 años (5-7% de prevalencia), reduciéndose la tasa de casos detectados a partir de la adolescencia. El motivo de que la prevalencia sea menor a partir de la adolescencia se debe a que con la edad disminuye la hiperactividad, aunque se mantiene el déficit de atención.

Síntomas y criterios diagnósticos

Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, DSM-V (APA, 2014), los síntomas que caracterizan el TDAH son:

  1. Falta de atención: tienen dificultad para centrarse en los estímulos relevantes, dejando a un lado los irrelevantes.
  2. Hiperactividad: están en continuo movimiento, siendo incapaces de controlarlo, hablan demasiado.
  3. Impulsividad: actúan sin pensar (impulsividad cognitiva y conductual).

Para diagnosticar el TDAH no es suficiente con detectar estos tres síntomas básicos, sino que deberán manifestarse, como mínimo y para cada uno de ellos, otros seis síntomas en el caso de los niños y cinco para los de 17 años o más (APA, 2014).

¿Cuáles son los síntomas de falta de atención?

a) falta de precisión en las tareas

b) problemas de atención

c) parece que no escuchan

d) tareas inacabadas

e) dificultad en la gestión del tiempo y de las tareas

f) evitan tareas que requieren un esfuerzo o concentración continuada

g) se distraen con facilidad por estímulos externos, olvidan realizar las tareas cotidianas y pierden cosas necesarias

¿Cuáles son los síntomas de hiperactividad o impulsividad?

a) con frecuencia juegan o golpean las manos o los pies, o se retuercen en el asiento           

b) se levantan cuando se espera que permanezcan sentados

c) corren o trepan en situaciones inapropiadas

d) incapaces de jugar tranquilamente

e) incapaces de estarse quietos, hablan excesivamente

f) interrumpen y no respetan el turno de las conversaciones

g) no saben esperar

¿El TDAH se acompaña de otras enfermedades?

Sí, las personas con TDAH tienen muchas más probabilidades de sufrir otros trastornos psiquiátricos o del desarrollo.

En los niños, el TDAH suele darse junto a trastornos de ansiedad, de la conducta y trastornos específicos del lenguaje.

En los adultos, el TDAH suele ir acompañado de ansiedad y trastorno por consumo de sustancias.

¿Cuándo da la cara el TDAH?

Suele iniciarse en la infancia y se mantiene en la edad adulta, pero muchas veces no se diagnostica en los niños y se diagnostica en la edad adulta.

El TDAH en la infancia. Tradicionalmente se asociaba este trastorno a niños movidos, parlanchines y traviesos. Pero, gracias a los resultados obtenidos en estudios recientes, hoy sabemos que hay diferentes tipologías de TDAH. En algunos casos, este trastorno se evidencia por la falta de autocontrol de la conducta y, en otros, se caracteriza por el déficit de atención y el déficit en el procesamiento de la información: dificultad para mantener la concentración, para organizar un discurso, uso excesivo de muletillas y pausas.

Los niños con déficit de atención experimentan retraso en el aprendizaje, ya que tienen problemas de atención, planificación, organización y memorización.

A menudo, pensando en su impulsividad, creemos que los niños con TDAH son rápidos en dar respuestas y tomar decisiones. Pero, no es así. El déficit de atención se debe a la menor producción de dopamina y noradrenalina y a un mal funcionamiento del lóbulo frontal del cerebro (el maestro de orquestra que conecta la parte pensante y consciente con el resto del cerebro y que se encarga del control de los impulsos). Este déficit les priva de una buena concentración, de la capacidad de discriminar los estímulos innecesarios para centrarse en lo importante, de poder planificar y de la capacidad de determinación necesarias para un funcionamiento efectivo.

El TDAH en los adultos se ha asociado al déficit en la obtención de logros académicos y profesionales, en tener dificultad para la interacción social (impulsividad no controlada) y en una muy baja autoestima. Si bien el origen del TDAH suele ser congénito, también puede desencadenarse tras el consumo de sustancias tóxicas y el abuso de alcohol.

Los adultos con TDHA se caracterizan por tener déficit de atención, impulsividad no controlada y muy baja autoestima.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) se da tanto en hombres como en mujeres, aunque los estudios demuestran mayor prevalencia en hombres. Aún y así, las diferencias de género son pequeñas: las tasas de depresión y ansiedad suelen ser más altas en las mujeres y la agresión física es más frecuente en los hombres. También existen más presos hombres con TDAH que mujeres (Rucklidge, 2010).

¿Cómo se sienten los niños y adultos con TDAH?

Los niños con TDAH suelen experimentar sentimientos de fracaso, desmotivación, baja autoestima, depresión, ansiedad y comportamiento desafiante. El TDAH no sólo incide en su buena adaptación en la escuela, sino también en el juego y en su socialización. A menudo no pueden concentrarse en una tarea concreta, interrumpen las conversaciones y dejan a medias cualquier tipo de actividad.

Desde la familia y la escuela se les debe ayudar motivándoles y guiándoles en su aprendizaje para que los sentimientos de fracaso disminuyan. La baja autoestima y la aparición de signos de depresión durante la adolescencia pueden derivar en consumo de sustancias y comportamientos antisociales.

Las terapias psicoeducativas y cognitivo-conductuales deben practicarse en la escuela y en casa. En el caso de los niños, se les debe explicar que tienen este tipo de trastorno y que pueden mejorar. Para ello, se deberá tener en cuenta que el niño con TDHA sufre de inmadurez por déficit de atención e hiperactividad, que muchas de las tareas no las realiza porque no sabe cómo y que la impulsividad que puede mostrar habitualmente se debe a no saber cómo auto gestionar el déficit de atención y las consecuencias que conlleva.

En edad adulta, la falta de concentración, planificación y memoria puede acarrear graves consecuencias para la vida de estas personas: desde olvidar pagar facturas y dejación de sus responsabilidades laborales y familiares, hasta predisposición a sufrir accidentes domésticos o de tráfico debido a su impulsividad.

Tratamiento

El déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurológico que puede tener graves consecuencias si no se sigue tratamiento médico y psicológico. En las personas diagnosticadas con TDAH, la liberación de dopamina y noradrenalina en el cerebro se da por debajo de lo normal. Por tanto, la medicación que se les prescribe tiene como objetivo regular los niveles de estos dos neurotransmisores (Guerrero R).

En los adultos, no seguir un tratamiento comporta dificultades para finalizar tareas que requieren concentración, la dejación de responsabilidades, comportamientos antisociales (impulsividad no controlada, agresividad, escasa tolerancia a la frustración…), temeridad en la conducción, consumo de sustancias, delincuencia, etc.

En los niños, el TDAH no tratado afecta su funcionamiento en la escuela, en la familia y en el círculo de amigos, por lo que es necesario que sea detectado y tratado cuanto antes para mejorar su funcionamiento en el día a día.

Debido al déficit de atención, los niños con TDAH tienen muy poca motivación, necesitando ser reforzados constantemente, en forma de aprobación y reconocimiento cuando lo hacen bien, transmitiéndoles ánimo y adjudicándoles tareas que les sean atractivas para obtener mejoras en su funcionamiento. Es imprescindible seguir una correcta planificación del trabajo escolar: fragmentando las tareas y haciendo descansos, es decir, combinando trabajo cognitivo con descanso o actividad lúdica o deportiva (trabajo/descanso/trabajo/actividad lúdica…), y así hasta finalizar. De este modo, el niño mejorará su atención, concentración y rendimiento.

La realización de ejercicios que les ayuden a ejercitar la concentración, memoria, planificación y determinación en las respuestas son de gran ayuda por sus efectos positivos sobre la conducta, la flexibilidad cognitiva, el desarrollo socio-emocional y motor (Neudecker, 2019; Liang, 2021). Los juegos de mesa (ajedrez, parchís, etc.) son excelentes para ejercitar la búsqueda de estrategias y aumentar la determinación en las respuestas. Algunos videojuegos también contribuyen a ejercitar estas capacidades. Se ha demostrado que el ajedrez contribuye a desarrollar el lóbulo frontal (en desarrollo hasta los 30 años) y mejorar las funciones ejecutivas, disminuyendo los síntomas del TDAH.

Tan importante es poder ofrecer tratamiento farmacológico a niños, adolescentes y adultos que minimice los síntomas del TDAH y de otras patologías asociadas (como la ansiedad y los trastornos de la conducta), como recibir tratamiento psicoterapéutico para obtener mejoras en el funcionamiento del niño y el adulto con TDAH.

El TDAH es un trastorno con pronóstico bueno ya que, con la terapia y medicación adecuadas, los síntomas mejoran, así como el funcionamiento dentro del ámbito académico, laboral, familiar y social.

Bibliografía

– American Psychiatric Association (APA). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. DSM-V (quinta edición). Madrid: Editorial Médica Panamericana, 2014.

– Cutler AJ, Childress AC, Pardo A, et al. Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled, Fixed-Dose Study to Evaluate the Efficacy and Safety of Amphetamine Extended-Release Tablets in Adults with Attention-Deficity/Hyperactivity Disorder. J Clin Psychiatry 2022; 83(5):22m14438.

– Guerrero R. Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. Entre la Patología y la Normalidad (11ª edición). Barcelona: Editorial Planeta, 2021.

Liang X, Li R, Wong SHS, Sum RKW, Sit CHP. The impact of exercise interventions concerning excutive functions of children and adolescents with attention-deficit/hyperactive disorder: a systematic review and meta-analysis. Int J Behav Nutr Phys Act 2021; 18(1):68.




maria robles psiquiatra barcelona

Dra María Robles Martínez

Médico Psiquiatra

Consulta psiquiatría privada en Barcelona

Especialista en urgencias psiquiátricas, adicciones y patología dual.

www.mariarobles.es