María Robles  -  Metadona

¿Qué es la metadona?

La metadona es un opioide sintético que se utiliza, entre otras cosas, como tratamiento sustitutivo de agonistas opiáceos en el tratamiento de la adicción a la heroína.

Los opiáceos son sustancias naturales que se encuentran en el zumo de las semillas de la adormidera.  El zumo seco y fermentado se denomina opio y contiene una mezcla de alcaloides opiáceos. El componente principal del opio es la morfina.

Desde hace 50 años, es posible obtener substancias completamente sintéticas, casi sin relación química con la morfina, pero con el mismo efecto. 

La metadona se sintetizó 1937 y se descubrió que tenía un potencial de adicción significativo, pero al tener menor efecto sedativo y depresor se utiliza como medicamento para tratar el síndrome de abstinencia a opiáceos.

A menudo se utiliza el término opiáceo en vez de opioide.  No obstante el término opiáceo se refiere al origen de la sustancia con respecto al opio, es decir, son sustancias que se extraen de la cápsula de la planta del opio.  

 El término opioide se utiliza para designar aquellas sustancias endógenas o exógenas que tiene un efecto análogo al de la morfina y poseen actividad intrínseca.

No todos los opioides son opiáceos, ni todos los opiáceos son opioides.

Los opioides tienen efectos depresores del sistema nervioso central: relajación, sedación, anestesia, analgesia…

Por su efecto sedativo, relajante y en muchos casos, evasivo de la realidad, los opioides son una de las sustancias más adictivas. En EEUU se lleva años hablando de la crisis de los opioides tras el tratamiento masivo de los dolores crónicos con opioides. En España los expertos llevan años pendientes de esta situación y , por el momento, no estamos en esa circunstancia.

Los efectos secundarios más comunes de los opiáceos son: náuseas, estreñimiento, picor, depresión del centro respiratorio, adicción a los mismos y alteraciones del sistema hormonal.