¿Qué son las drogas sintéticas?
Las drogas sintéticas o de diseño son sustancias químicas fabricadas artificialmente en laboratorios que producen un efecto directo en el sistema nervioso central, como la inhibición del dolor, la alteración de las percepciones y la modificación en el estado anímico del consumidor.
En su origen, la fabricación de las drogas sintéticas tuvo un fin terapéutico, básicamente combatir y aligerar el dolor causado por enfermedades graves. Pero, es a partir de la década de los 60 del siglo XX que su consumo se expande mundialmente: los consumidores de las drogas de diseño buscan su efecto analgésico y también de euforia y resistencia en la búsqueda de nuevas experiencias sensoriales y para alargar la fiesta.
En el mundo global de hoy en día, los consumidores potenciales demandan poder mantener un ritmo y funcionalidad altos, desconectar, vivir nuevas y grandes experiencias durante su tiempo de ocio. Es por ello que se prevé que el mercado de las drogas sintéticas irá aumentando en los próximos años. Los productores y comerciantes introducen nuevas sustanciasen el mercado a demanda de los consumidores, siendo mayoritariamente estos últimos los que marcan tendencia en el consumo de una u otra droga sintética.
Otra de las características que diferencian este tipo de drogas del resto de sustancias ilegales es que al poder ser fabricadas en cualquier parte del mundo (no dependen de la idoneidad del terreno para obtener la planta), no requieren de tantos intermediarios y consecuentemente el precio de coste es menor. El consumo de drogas sintéticas, mayoritariamente por vía oral, también influye en que sus consumidores se sientan menos estigmatizados por la sociedad.
El consumo de drogas sintéticas no tiene restricción geográfica. Se consume en todos los continentes, sea cual sea el nivel de vida de la población y se espera que la demanda aumente, tanto para mejorar el rendimiento personal como para fines festivos.
Tipos de drogas sintéticas
Tipos de drogas sintéticas según los efectos ocasionados:
- Efecto sedante: el fentanilo sería un tipo de droga sintética sedante que se utiliza como analgésico (para aliviar el dolor) y en anestesia. Este opioide sintético es la droga más potente conocida hasta ahora, siendo 50 veces más fuerte que la heroína y 100 veces más que la morfina. La ketamina es otra droga sintética con efecto analgésico.
- Efecto estimulante: anfetaminas, metanfetaminas, LSD, MDMA o éxtasis, GHB o éxtasis líquido, metacualona o éxtasis de los pobres, Speed, etc.
- Efecto alucinógeno: triptaminas, hongos mágicos, PCP o polvo de ángel, etc.
La rapidez con la que surgen nuevas demandas entre la población para vivir con más facilidad, junto a la flexibilidad en la fabricación de las drogas sintéticas, facilitan que un gran número de estas sustancias estén de moda en el mercado. La mayoría de las veces se venden en formato tableta, pudiéndose ingerir oralmente y atraen al consumidor porque aumentan el bienestar mental y físico. Son las llamadas “drogas inteligentes”, resultado de mezclar vitaminas, minerales y aminoácidos, o bien, diferentes drogas farmacéuticas utilizadas para tratar la pérdida de memoria. Estas drogas inteligentes tienen efecto estimulante y también relajante.
Entre la población joven se consumen drogas sintéticas con un fin festivo. Se busca la estimulación y mejora de la percepción sensorial, pero también mejorar el rendimiento en el estudio.
¿Cuáles se consumen más?
La tendencia actual en el consumo de drogas sintéticas continúa siendo tradicional. Se consume sobre todo anfetaminas y metanfetaminas, porque mejoran el rendimiento, incrementan la actividad y la percepción sensorial. En España, la prevalencia de consumo de estas drogas, alguna vez en la vida, es de un 1,5% (DGPNSD, 2022). Otras sustancias consumidas actualmente en fiestas y con una prevalencia de 1,4% en los últimos 12 meses (DGPNSD, 2022) son las fenetilaminas y las triptaminas, sustanciasalucinógenas que se venden ilegalmente.
La metanfetamina es consumida mayoritariamente por personas jóvenes por sus efectos psicoactivos, como estimulante para trabajar más horas y también para aguantar más en fiestas de tipo rave (baile durante toda la noche), o en sesiones de chemsex (consumo de drogas con fines sexuales que pueden prolongarse durante horas o días). En ambas situaciones, los consumidores toman metanfetamina durante unos días, una y otra vez, de forma repetida («binge» o atracón), para evitar el bajón tras desaparecer su efecto (EMCDDA, 2022). Si bien el consumo de drogas sintéticas está muy por detrás del consumo de cannabis (primera sustancia consumida en Europa), el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA, 2022) ha detectado un incremento tanto en la producción como en la venta de este tipo de drogas en Europa. Entre 2010-2020, aumentaron las incautaciones de metanfetamina (+477 %), anfetamina (+391 %), hierba de cannabis (+278 %), cocaína (+266) y MDMA (+200 %), (EMCDDA, 2022). Un ejemplo de este incremento es la venta de cannabinoides sintéticos que imitan la sustancia responsable de los efectos psicoactivos del cannabis, siendo la mayoría de las veces más potentes y tóxicos. Los cannabinoides sintéticos pueden causar intoxicación grave (daños mentales, físicos y conductuales) y también la muerte. Por este motivo y por la facilidad con la que se venden en el mercado, bajo la presentación de productos cotidianos, las autoridades han incrementado la vigilancia para frenar su expansión, analizan todo cargamento sospechoso (los cannabinoides sintéticos sólo se detectan a través de un análisis forense) y han aumentado las medidas de prevención en salud pública y en reducción de daños. Hasta ahora estas medidas han tenido efecto y se ha producido una gran disminución en la venta de estas drogas sintéticas en la llamada “red oscura».

¿Qué ocurre en nuestro cuerpo tras el consumo de drogas sintéticas?
Las drogas sintéticas no son sustancias inocuas. Incrementan gravemente los niveles de dopamina en el cerebro causando los siguientes efectos:
- Estado de excitación motora y aumento del nivel de actividad de la persona.
- Cambios emocionales que pueden llegar a provocar crisis de ansiedad u otras alteraciones.
- Aumento de la capacidad de atención y de la concentración que permiten un alto rendimiento intelectual, aunque este efecto es pasajero.
- Aumento de la frecuencia cardíaca, respiratoria y de la tensión arterial, favoreciendo la aparición de enfermedades cardíacas y respiratorias.
Efectos a corto y a largo plazo
En general y salvo las drogas sintéticas con efecto exclusivamente analgésico, estas sustancias tienen efectos estimulantes y alucinógenos de intensidad variable. Se venden como comprimidos, cápsulas, en polvo o en formato líquido. Como recoge el Plan Nacional Sobre Drogas, la fabricación de las drogas sintéticas en laboratorios clandestinos y el desconocimiento de su composición final las convierte en muy peligrosas, pues los consumidores nunca saben exactamente qué están ingiriendo y sus efectos no son previsibles (DGPNSD, 2022).
A CORTO PLAZO, el consumo de drogas sintéticas estimulantes, como las metanfetaminas y el éxtasis potencian la actividad del individuo y eliminan el apetito. Las pupilas se dilatan, aumenta la frecuencia cardíaca y respiratoria, y también la presión arterial, por lo que pueden causar serios problemas cardiovasculares. Quienes las consumen hablan de un subidón de energía, unido a euforia y a la potenciación de la libido.
Los síntomas tras su ingestión son:
- Sensación de bienestar.
- Estimulación mental, emocional y motora.
- Percepción sensorial.
- Euforia.
- Empatía, sociabilidad y euforia.
- Aumento de la autoestima.
- Desinhibición y aumento de la libido.
- Gran resistencia que facilita la realización intensiva de ejercicio físico y baile.
La ingesta de dosis elevadas puede producir taquicardias, arritmias, hipertensión y aumento de la temperatura corporal que puede causar lesiones en las arterias del cerebro, apareciendo convulsiones y riesgo de muerte si no se trata inmediatamente. También puede desencadenar efectos psiquiátricos agudos como ansiedad, insomnio, paranoia, ataques de pánico, y conducta agresiva.
A LARGO PLAZO, el abuso de drogas sintéticas tiene muchas consecuencias negativas, ya que ocasiona cambios funcionales y moleculares en el cerebro. Una de estas consecuencias es la adicción. La adicción es una enfermedad crónica y reincidente que lleva al individuo a la búsqueda y consumo compulsivo de la sustancia. Como con otras drogas, aparece tolerancia y sus efectos placenteros disminuyen con el uso repetido. Esto provoca que cada vez se necesite consumir dosis más altas, o con mayor frecuencia, para obtener el efecto buscado. El síndrome de abstinencia aparece cuando un consumidor habitual deja de tomar la sustancia. Los síntomas más frecuentes son depresión, ansiedad, cansancio y deseo intenso de consumir. Además de la adicción, las personas que consumen metanfetamina a largo plazo pueden sufrir síntomas psiquiátricos, como ansiedad, confusión, insomnio, cambios de humor y desarrollar una conducta violenta. También pueden presentar síntomas psicóticos, como paranoia, alucinaciones visuales y auditivas. Estos síntomas psicóticos pueden cesar al abandonar el consumo o mantenerse durante meses o, incluso, años.
Estudios de neuroimagen han documentado cambios en la estructura y el funcionamiento cerebral debido al consumo, por ejemplo, de metanfetaminas. Al igual que en otras adicciones de sustancias, estos cambios en el cerebro explican por qué cuesta tanto tratar la adicción y por qué las recaídas son frecuentes al inicio del tratamiento.
¿Por qué resultan atractivas las drogas sintéticas?
Las drogas sintéticas pueden llegar a ser más atractivas que las drogas tradicionales, extraídas de plantas, por las siguientes características que las diferencian del resto de sustancias:
- Muchas de lasdrogas sintéticas pueden ingerirse por vía oral, por lo que el consumidor no se siente estigmatizado socialmente, ya que no tiene que inyectarse o fumar.
- El consumo de drogas sintéticas está más aceptado socialmente puesto que se consideran menos dañinas y más controlables que la heroína y la cocaína.
- A menudo, se considera a las drogas sintéticas sustancias beneficiosas, puesto que algunas de ellas se utilizan para mejorar el rendimiento o hacer frente a situaciones difíciles (tensión, estrés, depresión, etc.).
- El consumidor asocia las drogas sintéticas a los avances tecnológicos, a la modernidad, a la riqueza y al éxito.
Incremento en la producción, venta y consumo de drogas sintéticas en Europa
En los últimos años se ha incrementado la producción de drogas sintéticas en Europa, destacando la producción local de metanfetamina. Fuerzas policiales de los países de la Unión Europea han detectado también el aumento en la venta (sobre todo por Internet) de otras drogas sintéticas, como por ejemplo productos de cannabis adulterados con cannabinoides sintéticos (EMCDDA, 2022).
Las drogas sintéticas son el resultado de la manipulación química de una molécula de un fármaco ya existente que suele mantener sus efectos farmacológicos. Esta flexibilidad en la producción conlleva su rápida introducción en el mercado, en respuesta al cambio de tendencias y modas.
Casi todo lo que tiene potencial psicoactivo puede introducirse en el mercado. Además, son difíciles de detectar por las fuerzas policiales y químicos forenses.
A menudo, el producto se vende mal etiquetado, lo que significa que quienes consumen estas sustancias pueden no ser conscientes de lo que están consumiendo realmente. Es por este motivo que la Unión Europea ha creado un sistema de alerta rápida para identificar nuevas drogas sintéticas a medida que aparecen en el mercado europeo; un mecanismo para evaluar los riesgos de su consumo y el procedimiento a seguir para que los Estados de la UE puedan fiscalizar determinadas drogas sintéticas.
Los fabricantes de estas sustancias sintéticas aprovechan productos legales y alteran químicamente una de sus moléculas dando lugar a una nueva droga sintética.
Los químicos clandestinos siguen las preferencias de los consumidores y tienden a sintetizar drogas que producen grandes beneficios y con menor riesgo de detección. Por tanto, se interesan por sustancias con efectos potentes, pero que puedan sintetizarse a partir de sustancias iniciales no sospechosas.
Los estudios realizados en España (DGPNSD, 2022) muestran la misma tendencia en el consumo y producción de drogas sintéticas que la que se da en el resto de países de la Unión Europea. Una de las estructuras más comunes del narcotráfico de drogas sintéticas se basa en la colaboración de unos cuantos individuos con conocimientos de química, instrumental básico y un local para albergar la “cocina” donde se fabrica la droga sintética. El producto final comprado por Internet llega al consumidor generalmente por correo bajo la apariencia de otro producto (por ejemplo, como pastillas de jabón). La mayor parte de la metanfetamina ilegal actual se obtiene a partir de medicamentos legalizados de los que se extrae efedrina que se convierte en metanfetamina (procedimiento utilizado en la serie “Breaking Bad”).
España tiene una de las normativas más restrictivas de Europa en cuánto a delito contra la salud pública e incluye como delito la comercialización de cualquier sustancia que cause efectos nocivos en las personas (DGPNSD, 2022).
Bibliografía
– Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (DGPNSD). Metanfetamina. PNSD, 2022.
– Narconon. Clases de drogas sintéticas. Accesible en: narconon.org/es/consumo-de-drogas/clases-de-drogas-sinteticas.html
– Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA). Informe Europeo sobre Drogas 2022: Tendencias y novedades. Luxemburgo: Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, 2022.