María Robles sueño y alcohol

El alcohol es la sustancia adictiva más consumida en el mundo, en Europa y en España. Es un depresor del sistema nervioso central que inhibe progresivamente las funciones cerebrales, aunque en la fase inicial del consumo puede dar lugar a una sensación de euforia y locuacidad. Las personas que tienen problemas con el consumo de alcohol tienen mayor prevalencia de alteraciones del sueño, y viceversa (1).

¿Cómo afecta beber al sueño?

El consumo de una sola dosis de alcohol es suficiente para producir alteraciones en el sueño normal: produce una disminución de la latencia de sueño, pero en el consumo crónico se produce un incremento de la latencia de sueño, con mayores dificultades para quedarse dormidos.

Cuando se consume alcohol, en la primera mitad de la noche (primeras 3-4 horas), el sueño es más sólido debido al incremento del sueño lento, además disminuye la latencia de sueño, y los despertares, las fases 1 y 2 de sueño y la densidad de movimientos oculares rápidos (REM) (1,2). El inicio del primer sueño REM se ve retrasado, y el tiempo total de sueño REM disminuye (3).

Sin embargo, en la segunda mitad de la noche (a partir de las 3-4 horas de sueño) aparecen fenómenos de rebote con un aumento de la fase de sueño 1, aumento del número de despertares y de la duración de los mismos y un incremento de sueño REM, por lo que el sueño es de peor calidad (2,4).

Además, estas alteraciones en el sueño pueden exacerbar la somnolencia diurna y producir más alteraciones en el rendimiento cognitivo (5). Todos estos efectos sobre el sueño se mantienen aún cuando el alcohol es indetectable en aire espirado (2).

Si se consumen grandes cantidades de alcohol, el tiempo de sueño REM disminuye, mientras que si a dosis bajas este fenómeno no se produce (3), pero no se ha especificado cuál es la dosis umbral.

¿Y cuando se deja de beber?

Durante la abstinencia aguda de alcohol estas alteraciones en los patrones de sueño se agravan: el 92% de las personas ingresadas que presentan un síndrome de abstinencia alcohólica presentan también trastornos del sueño, siendo el insomnio el más reportado (6).

Durante las fases iniciales de la abstinencia alcohólica se produce una mayor fragmentación del sueño, disminución del sueño lento, incremento del sueño REM y de los movimientos oculares rápidos (1,2).

Por ello es importante tratar los trastornos del sueño en las personas que tienen problemas con el alcohol ya que uno de los factores predisponentes a una recaída en el consumo tras un periodo de abstinencia puede ser la persistencia de alteraciones del sueño (1).

¿Y cómo afecta el insomnio al consumo?

Por otro lado, las personas que padecen trastornos del sueño tienen mayor riesgo de padecer un trastorno por consumo de alcohol que la población general. Esto se debe a que aproximadamente el 20-30% de las personas con insomnio crónico reportan el uso de alcohol para ayudarles a dormir (5).

Un estudio (4) comparó los efectos de una dosis en insomnes y personas sanas de la misma edad: en los insomnes, esta dosis mejoró el sueño en comparación con un placebo, mientras que en los sanos no se objetivó dicho efecto. Además la interrupción del sueño durante la segunda mitad de la noche que se produce en personas sanas no se observó en los insomnes y el consumo de alcohol incrementó el sueño lento de los insomnes a niveles de los sujetos control.

  1. Cañellas F, Ochogavia J, Llobera J, Palmer A, Castell J, Iglesias C. Trastornos del sueño y consumo de hipnóticos en la isla de Mallorca. Revista Clínica Española. 1998; 198:719–725.
  2. Chakravorty S, Chaudhary NS, Brower KJ. Alcohol Dependence and Its Relationship With Insomnia and Other Sleep Disorders. Alcoholism: clinical and experimental research. 2016; 40(11).
  3. Ebrahim IO, Shapiro CM, Williams AJ, Fenwick PB. Alcohol and Sleep I: Effects on Normal Sleep. Alcoholism: clinical and experimental research. 2013; 37(4).
  4. Brower KJ, Krentzman A, Robinson EA. Persistent insomnia, abstinence, and moderate drinking in alcohol-dependent individuals. American Journal of Addiction. 2011; 20:435–440.
  5. Roehrs T, Roth T. Sleep, Sleepiness, and Alcohol Use. Alcohol Research & Health. 2001. 25 (2):101-109.



maria robles psiquiatra barcelona

Dra María Robles Martínez

Médico Psiquiatra

Consulta psiquiatría privada en Barcelona

Especialista en urgencias psiquiátricas, adicciones y patología dual.

www.mariarobles.es