María Robles delirio primera parte

¿Qué es un delirio?

Un delirio se puede definir como una alteración seria en las capacidades mentales que genera pensamientos confusos y una disminución de su conciencia sobre el entorno.

Los delirios pueden ser uno de los síntomas positivos de enfermedades como la esquizofrenia.

¿Qué tipos hay?

Delirios de perjuicio.

Es, quizá, el tipo de delirio más frecuente. Su contenido es claro: quien lo padece cree que una persona en concreto, un grupo, o todo el mundo tienen intención de perjudicarle de algún modo. La complejidad del delirio (su estructuración) dependerá del paciente y de la enfermedad de la que nace la idea.

Puede variar desde un simple temor o presentimiento de que algo malo va a sucederle, hasta una idea muy elaborada y sofisticada, como sucede en los trastornos delirantes.

Una variante de este tipo son los delirios de persecución, en los que el paciente se siente observado y vigilado por una persona o un grupo con intenciones de perjudicarle.

Delirios de referencia o autorreferenciales.

Es este un caso muy especial. Más que un delirio es sí, se trata de una interpretación delirante de una sensación extraña para el paciente. Esta sensación consiste en una incomodidad por percibir que objetos o hechos de su entorno adquieren una significación nueva, en el sentido de que parecen estar relacionados con él.

Como se mencionaba antes, la elaboración del delirio varía de unos casos a otros. En algunos, existe simplemente una vaga sensación de que lo que sucede alrededor del paciente tiene relación con el propio sujeto. En otros, el paciente puede interpretar los gestos, las miradas o acciones de la gente de la calle y de su alrededor como dueñas de un significado concreto: le están mirando o le vigilan o le quieren transmitir algún mensaje, o es signo de que algo le va ser revelado. En ocasiones, estas ideas de referencia pueden estar en relación con los medios de comunicación y creer el paciente que recibe mensajes a través de la televisión o de la radio, y que lo que hablan puede tener relación con él.

Delirios de celos o celotípicos

Se trata de la convicción delirante de que la pareja del paciente le está siendo infiel. Habitualmente, la persona con quien la pareja comete adulterio está un escalón social por encima del que el paciente considera para sí mismo: o es más joven y apuesto, o es una persona en una posición social o económica superior…

Delirios erotomaníacos.

Este delirio también ha sido denominado síndrome o delirio de Clérambault. En él, el paciente cree que una persona del sexo opuesto y, habitualmente, de una posición social superior, está enamorada de él. En ocasiones, puede ser una persona conocida por el paciente, pero no tiene por qué, y puede que nunca hayan tenido contacto personal de ningún tipo. El paciente interpreta todo lo que esa persona hace o dice o lo que deja de hacer o decir como signos irrevocables de su amor hacia él. Puede que se considere el único merecedor de las atenciones de esa persona, lo que desencadena celos e ira si, por algún gesto de la víctima, se considera traicionado. Esto puede traer consigo actos peligrosos contra la propia víctima.

El el próximo post, seguiremos hablando de más tipos de ideas delirantes.




maria robles psiquiatra barcelona

Dra María Robles Martínez

Médico Psiquiatra

Consulta psiquiatría privada en Barcelona

Especialista en urgencias psiquiátricas, adicciones y patología dual.

www.mariarobles.es