
¿Qué es el trastorno por adicción al móvil?
El trastorno por adicción al móvil de momento no está clasificado como trastorno del comportamiento por el Manual de Diagnóstico y Estadístico en Trastornos Mentales (DSM). Pero, cada vez más se la considera un trastorno de conducta adictiva, similar al trastorno por consumo de sustancias, porque crea dependencia (necesidad patológica de estar pendiente del móvil) y hábitos compulsivos. El síndrome de abstinencia, la ansiedad, el comportamiento compulsivo y la pérdida de control cuando no se puede usar el móvil son los mismos síntomas que podemos encontrar en los casos de dependencia por consumo de sustancias.
Hoy en día, el móvil forma parte de nuestro día a día, ofreciendo un sinfín de conocimientos y ocio, pero generando también necesidades y obligaciones. Es su capacidad de integrar y ofrecer múltiples aplicaciones de información y ocio (Apps) lo que despierta el placer y pone en marcha el sistema de recompensa.
Se habla de adicción al móvil, porque la dependencia que crea no sería tal si sólo se utilizará como teléfono.
Algunos investigadores diferencian la ADICCIÓN AL MÓVIL (mayor gravedad) de la NOMOFOBIA. Este término, de procedencia anglosajona “no-mobile-phone-phobia”, define el miedo irracional a no disponer del móvil, ya sea porque el individuo lo ha perdido, se ha quedado sin batería, o bien, se lo ha dejado en casa. El miedo irracional (SIN FUNDAMENTO), el nerviosismo y la angustia ante la ausencia del móvil caracterizan la nomofobia.
Más de la mitad de la población mundial que dispone de móvil padece de NOMOFOBIA. Para una gran mayoría, no tener conexión a Internet o haber olvidado el móvil en casa puede llegar a ser catastrófico, generándoles malestar,ansiedad y estrés.
Cómo detectar que se es adicto al móvil
La adicción al teléfono es un trastorno conductual en el que la dependencia del móvil es tal que su ausencia desencadena síndrome de abstinencia, ansiedad y estrés.
El término NOMOFOBIA fue creado en el 2011 por la oficina de correos británica tras un estudio efectuado sobre el estrés que los móviles causaban entre sus usuarios. Este estudio concluyó que el 58% de los hombres y el 48% de las mujeres sentían pánico al pensar en la posibilidad de no disponer de su teléfono móvil. En el 2022 y según datos del Instituto Nacional de Estadística, el 96% de las familias españolas disponen de al menos un móvil y para el 77% de ellas es el dispositivo por el que acceden a Internet.
Estudios recientes señalan a los adolescentes como población de mayor riesgo de tener adicción al móvil, porque están en pleno proceso de desarrollo cerebral (menor control de los impulsos y mayor intensidad en sus vivencias) y tienen la necesidad de crearse un mundo propio diferenciado de sus progenitores (búsqueda constante de estímulos, de referentes que ayuden a construir y reforzar su identidad).
El 85% de los niños de 10 años en España tienen acceso a Internet y 1 de cada 4 posee su propio móvil (Instituto General de Estadística)
¿Por qué el móvil puede llegar a crear adicción?
La adicción al móvil, al igual que en el resto de adicciones, activa el circuito de recompensa del cerebro, porque su uso causa placer. Los adolescentes son el sector de la población más vulnerable, ya que están en pleno desarrollo de la corteza prefrontal (responsable del control de impulsos, de la planificación, organización y capacidad crítica) y porque su sistema de gratificación y del placer está más activo (todo lo viven más intensamente) y, por tanto, son más vulnerables a caer en la adicción o a tener ansiedad social (por el deseo de estar constantemente conectados a lo que otros están haciendo).
Como cualquier otra adicción, la del móvil puede desencadenar trastornos como la depresión, la ansiedad y la ludopatía. En los niños, los principales peligros provienen de una posible adicción a los juegos y del ciberbullying. En los adolescentes, el mayor peligro es la dependencia a las redes sociales y, en los adultos, se añade la pornografía y el casino virtual.
¿Por qué el teléfono resulta tan atractivo para los adolescentes?
- Mayor sentimiento de autonomía e identidad.
- Incremento de las relaciones interpersonales a través de grupos y redes sociales.
- Ofrece muchas posibilidades de ocio: vídeos, juegos, etc.