María Robles Personas Altamente Sentibles

Personas Altamente Sensibles (PAS): preguntas y respuestas basadas en evidencia científica

El término Persona Altamente Sensible describe a individuos que presentan un rasgo temperamental denominado sensibilidad de procesamiento sensorial (SPS; Sensory Processing Sensitivity). Este rasgo se caracteriza por una mayor reactividad emocional, una tendencia a procesar la información de forma profunda y una elevada sensibilidad ante estímulos ambientales como sonidos, luces o cambios sutiles en el entorno (Aron & Aron, 1997; Greven et al., 2019).

No se trata de un trastorno, sino de una variación normal de la personalidad y del neurodesarrollo. Las personas con alta sensibilidad suelen mostrar gran empatía, capacidad reflexiva, conciencia social y creatividad, aunque también pueden experimentar mayor saturación, estrés o sobreestimulación.

No exactamente. La alta sensibilidad no implica fragilidad emocional, sino un sistema nervioso más responsivo a estímulos internos y externos. La evidencia científica sugiere que las PAS presentan un patrón distintivo de procesamiento profundo que puede ser adaptativo o desadaptativo en función del contexto (Liss et al., 2008; Lionetti et al., 2018).

No. La alta sensibilidad no es un diagnóstico clínico y no aparece en manuales como el DSM-5-TR o la CIE-11.
Es un constructo de investigación, comparable a otros rasgos temperamentales como la introversión, la emocionalidad negativa o la reactividad sensorial.

Esto significa que una persona puede identificarse como PAS sin que ello implique la existencia de un trastorno. Sin embargo, algunas características pueden solaparse con cuadros clínicos, por ejemplo:

Por ello, cuando la sensibilidad genera malestar significativo o deterioro funcional, es recomendable una evaluación profesional para diferenciar entre un rasgo sano de personalidad y un posible trastorno subyacente (Grimen & Diseth, 2016).

La investigación describe cuatro pilares de la alta sensibilidad, conocidos por las siglas DOES (Aron, 2010):

  1. DDepth of processing: procesamiento profundo de la información.
  2. OOverstimulation: tendencia a la sobreestimulación.
  3. EEmotional reactivity & empathy: alta reactividad emocional y empatía.
  4. SSensory sensitivity: sensibilidad sensorial aumentada.

Las personas PAS suelen reconocerse en características como:

Si estos rasgos forman parte estable de tu personalidad desde la infancia, es probable que tengas un perfil de alta sensibilidad.

Sí, pero no son pruebas diagnósticas.
Los instrumentos más utilizados son:

Se consideran autoinformes de cribado, útiles para identificar el rasgo pero no sirven para diagnosticar enfermedades.

No. Es un rasgo temperamental presente en aproximadamente el 20–30 % de la población (Lionetti et al., 2018).
La alta sensibilidad no implica patología. Sin embargo, una PAS puede sufrir más estrés o ansiedad si vive en entornos caóticos, exigentes o poco predecibles, lo que puede llevar a malestar psicológico secundario.

No hay tratamiento porque no es un trastorno, pero sí existen intervenciones útiles para manejar la sobreestimulación y mejorar el bienestar:

La investigación muestra que las PAS responden mejor que la media a los entornos positivos y a terapias psicológicas bien estructuradas (Pluess & Belsky, 2013).

No.
Ser PAS no requiere medicación.
La medicación solo se considera cuando existe un trastorno clínico comórbido (por ejemplo, ansiedad, depresión o trastorno del sueño) y siempre debe decidirse bajo supervisión profesional.

No es ni una ni otra.
Es un rasgo con luces y sombras, especialmente influido por el entorno:

Los estudios recientes destacan que las PAS podrían beneficiarse de un enfoque de diferencias individuales, no patologizante, que reconozca tanto la vulnerabilidad como el potencial (Greven et al., 2019).

No necesariamente.
La mayoría de las PAS llevan una vida plena cuando comprenden su rasgo y adoptan estrategias de autocuidado.
Sin embargo, si la sensibilidad afecta de manera severa al funcionamiento diario, puede ser útil una evaluación para descartar trastornos que comparten síntomas.

¿Cómo se diagnóstica?

Ser altamente sensible no es un trastorno, sino un rasgo de la persona. Para saber si se es una persona altamente sensible, Elain Aron ideó un test que permite la autoevaluación, si bien lo más adecuado es que se realice bajo la supervisión de un terapeuta. Gracias a esta escala, que mide las respuestas a diferentes estímulos, se conocen algunos de los síntomas que caracterizan a las personas altamente sensibles, por ejemplo:

1 de cada 5 personas es una Persona Altamente Sensible

Para ser PAS es necesario que la persona altamente sensible se vea reflejada en las siguientes categorías (debe sentirse integrada en todas ellas) (Aron, 1996).

¿Qué características tienen las personas PAS?

La persona PAS se caracteriza por tener un:

La alta percepción de los otros las hace ser enormemente empáticas, a veces a expensas de su propio confort

El cuestionario  psicométrico utilizado para medir la sensibilidad de procesamiento sensorial,  Highly Sensitive Person Scale, todavía no se validado en población española. Los únicos datos disponibles provienen de la validación realizada en población norteamericana.

¿Cuáles son las causas?

Ser una persona altamente sensible no es ni bueno ni malo, es un rasgo genético: se hereda. Atendiendo a recientes estudios, no sería posible ser PAS si ninguno de los progenitores lo es.

Si bien los mecanismos neuronales que llevan a ser una PAS son todavía muy desconocidos, estudios recientes demuestran que pueden actuar como modulador del desarrollo de la persona en función del entorno, igual que el gen transportador de serotonina (Homberg et al., 2016). Tanto el rasgo de ser PAS como el gen transportador de serotonina se asocian a una mayor susceptibilidad a los estímulos ambientales. Además, ambos implican:

Las personas PAS toleran bastante mal el estrés y suelen caer fácilmente en la sobre-estimulación, la cual puede llevar a la persona a estados de pánico, ansiedad y depresión.

No debemos confundir el rasgo de ser PAS con el trastorno de pánico o el de personalidad por evitación.

Una persona PAS que se cuide, alejándose del ruido y multitud cuando lo necesite, evitando el estrés y la ansiedad, es una persona con extraordinarias cualidades. Seguir una dieta equilibrada, realizar  meditación, así como alguna actividad física o artística, contribuyen enormemente a mejorar la calidad de vida de una PAS, ya que contrarrestan el estrés y la ansiedad que pueden resultar de una sobre-estimulación cognitiva y sensorial.

Bibliografía

Aron, E. N., & Aron, A. (1997). Sensory-processing sensitivity and its relation to introversion and emotionality. Journal of Personality and Social Psychology, 73(2), 345–368.

Aron, E. N. (2010). The Highly Sensitive Person. Kensington Publishing.

Greven, C. U., Lionetti, F., Booth, C., Aron, E. N., Fox, E., Schendan, H. E., Pluess, M., Homberg, J., Aron, A., & Kumsta, R. (2019). Sensory processing sensitivity in the context of environmental sensitivity: A critical review and development of research agenda. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 98, 287–305.

Grimen, H. L., & Diseth, Å. (2016). Sensory processing sensitivity: Factors associated with its occurrence and relation to mental health complaints. Scandinavian Psychologist, 3, e12.

Lionetti, F., Aron, A., Aron, E. N., Burns, G. L., Jagiellowicz, J., & Pluess, M. (2018). Sensitivity to environmental influences: Assessment of the differential susceptibility hypothesis. Development and Psychopathology, 30(4), 1347–1368.

Liss, M., Timmel, L., Baxley, K., & Killingsworth, P. (2008). Sensory processing sensitivity and its relation to parental bonding, anxiety, and depression. Personality and Individual Differences, 45(3), 147–153.

Pluess, M., & Belsky, J. (2013). Vantage sensitivity: Individual differences in response to positive experiences. Psychological Bulletin, 139(4), 901–916.

Pluess, M., Lionetti, F., Aron, E. N., & Aron, A. (2018). People differ in their sensitivity to the environment: An integrated theory. Psychological Review, 125(5), 886–908.