Empieza un nuevo año, y a pesar de que no ha cambiado nada, es como si ahora tuviéramos la necesidad de hacer propósitos, de portarnos mejor con nosotros mismos o con los demás, de ponernos metas en los 365 días siguientes…

Estos propósitos están bien porque nos motivan a hacer pequeños cambios en nuestras rutinas, y estos pequeños cambios llevan a otros cambios más grandes.

Y de esta manera, poco a poco vamos creando nuevos hábitos que nos ayudan a sentirnos mejor con nosotros mismos, y a estar más cerca de donde nos gustaría estar.

Lo importante es ponernos metas pequeñas que sean relativamente fáciles de conseguir en el momento vital en el que nos encontramos, y una vez que las logremos: seguir avanzando. Que cada vez la meta sea un poco mayor, que nos haga esforzarnos poco a poco.

Cuando conseguimos uno de nuestros propósitos nos sentimos bien con nosotros mismos y sentimos un refuerzo positivo a seguir esforzándonos y a continuar realizando cambios.

No tiene sentido ponernos objetivos inalcanzables, que en vez de motivarnos hagan que perdamos la motivación por el camino porque no nos veamos capaces de hacerlo.

Hemos de superarnos a nosotros mismos, sin tener en cuenta los progresos o los logros que consigan los de al lado. Cada uno tenemos un camino propio con nuestras circunstancias y nuestros recursos personales.

Pero, ¿qué pasa si no cumplimos estos propósitos? ¿Qué ocurre si nos cansamos de ellos? ¿o si se nos olvidan y alguien nos los recuerda? ¿Si no nos vemos capaces?

Pues si estas cosas ocurren, en muchos casos vienen los sentimientos de fracaso, de inutilidad, de rabia con uno mismo

Los sentimientos de frustración pueden hacer que nos sintamos mal con nosotros mismos y pongamos excusas para no volver a intentar nuestros propósitos, o nos digamos que son los demás, o factores externos los que tienen la culpa de que no hayamos conseguido nuestro objetivo.

Y hemos de tener cuidado con ello, porque esto se puede traducir en un incremento de la ansiedad.

Por todo ello, vamos hacia un 2019 lleno de pequeños pasos.




maria robles psiquiatra barcelona

Dra María Robles Martínez

Médico Psiquiatra

Consulta psiquiatría privada en Barcelona

Especialista en urgencias psiquiátricas, adicciones y patología dual.

www.mariarobles.es